Photos

Photographer's Note

Cuando era un mozalbete solía ir mucho a la Zona Colonial. Con frecuencia me veía en medio de los adoquines de la Calle Las Damas.

Alguna vez, sabrá Dios cuando, me percaté de que en la esquina de la Mercedes con Santomé había una barbería, una de tantas que florecían en esos años. Jamás entré a ella, pero por alguna razón, me pareció uno de los lugares más interesantes de la zona, junto a la Cafetera y al Parque Colón.

Hace un tiempo, me vi en la necesidad de cambiar de peluquero y movido por un instinto pensé en la Barbería Mercedes. Casi con miedo y pensando que yo era "muy joven" para ir a ese lugar añejo y preñado de historias, me recibió el más viejo de los tres barberos (no les digan peluqueros, que ellos piensan que el peluquero es un enganchado al oficio...). Resultó fácil aprenderme el nombre de mi nuevo barbero. Se llama Darío, igual que yo. Darío Antonio Santiago, para más señas.

Desde que me senté en el sillón rojo marca Koken, sentí que la vida daba marcha atrás rápidamente, llevándome a épocas más pausadas y serenas, donde las cosas se hacen bien hechas desde la primera vez, aunque tome más tiempo.

Inmediatamente entablé conversación con Darío, quien al principio se comportó muy silencioso. Examiné con la vista todo a mi alrededor y supe de inmediato que estaba sentado en medio de la historia misma. Y Darío me dio otros detalles. La Barbería Mercedes existe desde hace más de 50 años. Antes estaba en la Sánchez, pero se mudaron en 1959 a esa esquina. Darío es de Santiago, y es aguilucho, como debe ser. Vino desde allá, trabajando con su padre en la barbería que quedaba cerca de la Fortaleza San Luis (olvidé el nombre). Él es el "menos joven" de los tres barberos y desde 1979 trabaja allá.

Su clientela está conformada primordialmente por vecinos del área, pero también por muchas personas que salieron de la Zona y regresan siempre a recibir su corte de pelo como un ritual religioso. Algunos, como yo, van por simple interés o movidos por la nostalgia. Nunca he visto una mujer recibiendo un corte en este local, pero algunas madres traen a sus hijos para recibir el corte esmerado de uno de estos tres caballeros.

Darío me cuenta que muchas personalidades iban a recortarse el cabello con ellos. José Francisco Peña Gómez, Juan Bosch, Homero Lajara Burgos, entre otros nombres sonoros que ya no recuerdo. Y siempre han tratado con cortesía a todos. Por supuesto, son confidentes y consejeros, como todo buen barbero, y son parte del termómetro social que debe tener toda vecindad.

tiobibi, MiguelP has marked this note useful

Photo Information
Viewed: 4282
Points: 2
Discussions
Additional Photos by Dario Martinez (WesternDrake) Gold Star Critiquer/Silver Workshop Editor/Gold Note Writer [C: 135 W: 48 N: 179] (657)
View More Pictures
explore TREKEARTH